lunes, 26 de septiembre de 2011

Todo cuanto duele llega para crecer

BEBÉ

Qué tensión luminosa en la piel
qué inminencia de todo porque va a ser.

Milagro pero sencillo de la fruta como punta de rama.
Quién dijera de la rama tales poderes: otorgar color
movimiento, inauguración perpetua.

Inversión del hastío y los lunes, todo es símbolo de gozo:
la baba sin idiota, la pena que termina
donde la lágrima pierde caudal.
El hambre no remite a balanza ninguna,
a desafortunados continentes.
Todo cuanto duele llega para crecer.

Revelación también del parecido y la miniatura.
Belleza de lo que pervertirá la mugre vida o
de piececito a ajado sostén.

Qué decirte; has nacido. Resta el calendario
En el brote se posó la eternidad.


Poema de Julieta Valero, del libro Autoría (Barcelona, DVD Ediciones, 2010)

4 comentarios:

juan bello dijo...

Este libro es una auténtica gozada de principio a fin. Me gusta cómo hace de lo cotidiano algo singular (o plural, por qué no). Tengo ganas de leer Los heridos graves.

Buen poema, Sr. Bernier. Sí.

Maria dijo...

me gusta especialmente el último verso.

muá!

emiliano dijo...

muy lindo. "todo cuanto duele llega para crecer". gran verso.

soperos dijo...

gran libro el de julieta, una poeta en crecimiento... pasamos un buen rato con ella durante la "tortura" sopera...

salud,

mariano

pd. por aquí andamos pendiente de tu libro para encontrar una excusa para volver a charlar contigo.