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viernes, 5 de agosto de 2011

Miembro de ningún grupo


En poesía dos más dos nunca son cuatro, pero pueden serlo si aquel que cuenta no se cuenta a sí mismo. Algo que el yo lírico no puede permitirse.

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Una vez, en Alemania, un surrealista alemán se presentaba a sí mismo. Sonríendo de una manera un tanto solitaria añadió: "¡Miembro de ningún grupo!". Entonces, todos los agrupados le sonreímos.

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Escribir consiste en buscar las Indias para encontrar América. Cuanto todo vuelve a su sitio, el mapa ha sido alterado.

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Ante la más mínima señal de auténtica poesía, la mente que ha estado sumergida en sus cuitas cotidianas emerge como los continentes redescubiertos tras el diluvio.

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Las palabras que no han recibido forma poética flotan en el subconsciente como un barco sin tripulación.

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Traer la realidad por la fuerza a la poesía siempre acaba encadenándola.

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Cualesquiera que sean los meandros del pensamiento crítico, la poesía es como agua de manantial que encuentra sola su propio camino.


Aforismos de Nikolái Kánchev, del libro Childe Harold dalech po-kasno (Sofía, Ango Boyanov Press, 1997).

domingo, 1 de mayo de 2011

Nikolai Kantchev (Biala Voda, Bulgaria, 1936-2007)



LOS CAPRICHOS ASOMBRAN MI MIRADA

En las regiones limítrofes del infinito
no hay incidentes todavía. Pero aquí discutimos.

Lo que vemos claro como en la palma de la mano
apenas lo explicamos aleteando con las palmas abiertas.

La hierba verde hipnotiza hasta tal punto
a lo real, que lo real no puede decir ni mú.

Pero ¿de dónde procede la alfombra voladora?
La poesía hace elevarse a la llanura.

Del libro En el bosque hay alguien (Vitoria-Gasteiz, Bassarai, 1998). Traducción de Francisco J. Uriz y Rada Panchovska